3 dificultades en tu negocio que son, en realidad, una ventaja

Tus hijos no son tu legado

 

 

En cierta ocasión yo colaboraba con una revista que rechazó uno de mis artículos pidiendo algunas modificaciones que no me parecían pertinentes. En este caso, escuchadas sus razones, llegué a la conclusión de que no quería colaborar más con ellos pues su enfoque en conceptos de calidad, relevancia y tipo de contenido estaba derivando en algo que no me resonaba y con lo que no quería ser identificada de ninguna manera. Para mi fue genial, pues pude recuperar tiempo que usé en mi propio proyecto, económicamente más rentable y, al final, mi reputación de independencia y contundencia y mi visibilidad también crecieron. Y la revista se convirtió en un truño comercial.

 

Una de las partes más importantes de tu trabajo como emprendedora, es, sin duda, enfrentarte a desafíos y, como todas, en algún momento desearías que el camino fuera más suave y acertar con las soluciones a la primera. Pero, desengáñate, la realidad de tu vida no va a ser esa. Por muy enfocada que estés, por mucho que trabajes, por muy bien que medites tus acciones, las situaciones complejas están ahí y forman parte de tu día a día y de tu negocio. Hay retos y hay cosas que no salen tan bien como querrías. No siempre tus decisiones serán las más acertadas y no siempre tu trabajo va a ser bien recibido.

Para ser emprendedora has de ser resiliente y creativa. Si tu cerebro deja de enfrentar desafíos te vas a aburrir. Y aburrirse te lleva, directa, a la desmotivación y a la pérdida de ingresos. Por tanto, recibe esas situaciones con optimismo y todo cambiará al cambiar tu punto de vista.

 

Deja de pensar que las personas que han tenido éxito en su emprendimiento o negocios siempre tomaron buenas decisiones y no se equivocaron nunca y ponte a darle la vuelta a tu enfoque: a partir de ahora vas a ver las dificultades como oportunidades y señales de progreso. Son oportunidades y, como tales, resulta que tienen ventajas si las sabes aprovechar.

Veamos ahora 3 DIFICULTADES EN TU NEGOCIO QUE SON, EN REALIDAD, UNA VENTAJA

 

ALGUIEN TE DICE “NO”.

Tenemos que estar preparadas para el rechazo: podemos no cerrar una venta o perder un cliente, que alguien no quiera colaborar con nosotras o no nos quiera invitar a colaborar en su página, no nos quiera entrevistar o nos deje de seguir, se de de baja en nuestro boletín o cualquier otra circunstancia.

¿Te imaginas lanzar un programa y que no te lo compren o enviar un boletín y que no lo abran? Hay que lidiar con ello.

Cuando alguien rechaza nuestra propuesta podemos enfadarnos o deprimirnos, pero también puede ser una oportunidad para mejorar nuestro trabajo, estrategia o estilo. También puede signficar que, sencillamente, no estamos en conexión con esa persona o personas y que debemos reenfocarnos en algo diferente.

 

A ALGUIEN NO LE GUSTA TU TRABAJO O TE CRITICA

Un rechazo puede tener muchas causas, pero cuando ese rechazo se expresa en críticas debemos también entenderlas como una gran oportunidad de crecimiento, incluso si dejan claro que no les gusta tu trabajo. Especialmente en el mundo on line vas a recibir críticas, algunas duras. ¿Qué importa?

A medida que crece tu audiencia y visibilidad van a llegarte personas nuevas y no a todas les vas a gustar e incluso se permitirán decírtelo. Esto significa que estás creciendo y que eres cada vez más visible. Y, lo creas o no, los “haters” son también estupendos publicistas si sabes como manejar esa situación. Cuando alguien habla mal de ti resulta que te presentan a personas nuevas, algunas de las cuales irán a ver tu página o perfil por curiosidad, y algunos de ellos descubrirán que si les gustas. Además, tus seguidores y las personas a las que has ayudado sienten la necesidad de recompensar lo recibido y defender tu reputación, te muestran apoyo y cariño, lo que es una excelente fuente de testimonios y te va a subir la moral.

 

RECHAZAS A UN CLIENTE O UNA COLABORACIÓN

También habrá momentos en los que debas decir no y eso nos puede poner un poco nerviosas. Si el rechazo agobia, cuando somos nosotras las que tenemos que rechazar se ponen en marcha mecanismos que nos hacen temer una debacle en nuestro negocio o la reacción del otro al ser rechazado. Puede que seas tú la que abandona una colaboración, dice que no a una propuesta o decide no venderle a un cliente que nos está mostrando que nos dará problemas. Pero pensad en la anécdota que os conté antes, ¿no crees que he ganado tiempo para mi negocio?

Rechazar a un cliente que ves que no es adecuado para ti va a ser un gran momento en tu carrera, pues estarás demostrándote que confías en tu capacidad de ser próspera y además, ganarás mucha tranquilidad y tiempo para otras cosas.

Mireia Long

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